Te amaré hasta dejarte sin piel, hasta arrancar el aroma de tu alma, hasta pelar mis pestañas de tanto mirarte. Te amaré hasta quedarme sin manos por acariciarte, hasta arañar las sábanas que nos desnuden, hasta quebrar los adioses que nos separen. Te amaré hasta que las almohadas lleven tu nombre,hasta que las tormentas sólo sean de ti, hasta que mi boca sea tu único abrigo. Te amaré hasta dejarte en blanco y negro de tanto abrazarte, hasta que tu corazon marque las horas, los minutos y los segundos y no necesitemos reloj que nos despierte, hasta que tus oídos se acostumbren y me adivinen antes de lanzarme a tu cuerpo... Te amaré hasta que nuestros ojos apaguen la luz por nosotras. Y así me quedaré: sin saliva, sin garganta y sin razón, por marcarte los te amo en la nuca cada vez que duerma a tu lado, por escuchar cada uno de tus latidos y mezclarlos con los míos en un único segundo, por drogarme hasta morir con sólo mirarte y estar a tu lado, te amaré siempre, lo juro


Quiero ser una palabra serena y clara, quiero ser, un alma libre de madrugada. Quiero ser una emigrante de tu boca delirante, de deseos que una noche convertiste en mi dolor. Quiero creer, quiero saber, que dormiré al lado tuyo. Quiero esconderme del miedo y mirar de una vez los ojos que tiene la luna. Quiero cantar a la libertad y caminar cerca del mar, amarrada siempre a tu cintura. Que esta locura de amarte no puede acabar, por mucho que te entren las dudas de si eres tú el que me hace tan feliz. Quiero ser la que te jure amor eterno, quiero ser, una parada en la estación que lleva tu nombre. Quiero ser el verbo puedo, quiero andarme sin rodeos, confesarte que una tarde empecé a morir por ti.