Sin darme cuenta hoy en ti estoy pensando,
me acostumbraste a acostumbrarme a tu forma de ser,
me acostumbre a necesitar tu besos porque me hacen bien,
y hoy me pregunto,
me acostumbraste a acostumbrarme a tu forma de ser,
me acostumbre a necesitar tu besos porque me hacen bien,
y hoy me pregunto,
¿Quién soy yo para decirte lo que por mi tienes que hacer?